lunes, 22 de abril de 2013

Viaje a Japón: Comiket 83


Tal como comenté unos posts más atrás, gran parte de mi inactividad en este blog tuvo que ver con mi estancia en Japón por seis meses. Para más detalles estuve entre septiembre de 2012 hasta comienzos de marzo de 2013 teniendo una experiencia cultural muy increíble, conocí Japón en diversas facetas y se convirtió en los seis mejores meses de mi vida. 

No soy dado a hablar de mí, pero muchos me han pedido que describa cómo la pasé, y realmente es demasiado extenso explicar todo en un sólo post, así que eventualmente voy a estar sacando segmentos de mi experiencia en el país del Sol Naciente. El primer episodio será mi visita al Comiket, el evento de doujin y cómics más popular de Japón y del mundo. Conste que esto es a través de mi experiencia personal y realmente iba con fines de exploración.


Brevemente explico que el Comiket es un evento que se realiza dos veces al año en Japón (en agosto y diciembre), en el centro de convenciones Big Sight ubicado en Odaiba, en la bahía de Tokio. Se originó en 1975 como un pequeño círculo de dibujantes de doujin (doujinshi) con el fin de presentar sus trabajos. El éxito del evento hizo que aumentara la asistencia de manera exponencial, pasando de menos de 10 mil asistentes en 1982 a más de 100 mil en 1989. En los últimos años, la asistencia ha estado fluctando entre 500 mil y 560 mil asistentes. El Comiket no sólo se ha convertido en un evento donde se venden doujins, sino que las empresas dedicadas al manga y anime hacen sus exhibiciones, y a la vez ha servido de punto de encuentro de miles de cosplayers de Japón y otras latitudes.

Viendo el increíble potencial del Comiket como uno de los más reconocidos eventos de cultura pop japonesa a nivel mundial, me planeé hacer un espacio en la agenda para ir. Asistí a la versión 83, en diciembre de 2012. El evento duró tres días (29, 30 y 31 de diciembre), sin embargo sólo me limité a ir en el primer día del evento.


Antes de ir al Comiket, hay un detalle importante: información. Siendo un evento de gran popularidad, es conveniente informarse con un mes de antelación de las novedades del evento. Si bien existe una página web, con versiones en inglés, coreano y chino, la versión en japonés es la que recibe mayor cantidad de actualizaciones e información valiosa para los que realmente tienen intenciones de comprar en el Comiket. Aún así, la versión inglesa tiene datos básicos para aquellos que no están habituados a la cultura otaku o no tienen intenciones de comprar.

En mi caso me decidí a comprar el catálogo. Posee dos versiones, el catálogo de 1500 páginas y el catálogo en versión CD. El catálogo es prácticamente una biblia, al inicio muestra varios mapas de cada una de las secciones del Big Sight mostrando cada uno de los stands numerados y a lado posee una lista en blanco, es para que el visitante anote a cuáles stands desea ir a visitar. Luego contiene unas páginas de avisos, reglas y prohibiciones para los asistentes (hasta la página 20), instrucciones y prohibiciones para los cosplayers (hasta la página 29), traducciones al inglés, chino y coreano de las reglas (hasta la página 46) y una lista superresumida de qué se va a presentar cada día (hasta la página 52). En el Comiket tienen dividido los stands por sectores cada tema en un día en particular, y abarcan desde series de manga y anime por género y series (por ejemplo, si quiero comprar doujins de Madoka Magica, tenía que ir al evento el sábado 29 al sector este).

A partir de la página 54 del catálogo viene el directorio de círculos doujin, ordenados alfabéticamente por día; y a partir de la página 94 se muestra el directorio de los doujins a la venta. El orden parte del sector principal del Big Sight (este, oeste), seguido por el subsector (1 al 6), luego por la hilera (de la A a la Z, y luego de la Z usa el alfabeto en japonés a partir de la "a katakana" (ア) hasta la última letra que es la "n katakana" (ン), y por último el número de stand. Por cada hilera hay hasta 60 stands, y los stands están agrupados por temática y serie. Volviendo al ejemplo de Madoka, debía acudir al sector este en la fila ネ (ne) desde el stand 37 hasta la fila ハ (ha) del stand 29. El directorio es tán detallado que muestra el nombre del círculo y foto de la portada del doujin que publica o los productos que vende; con semejante grado de detalle el directorio de doujin cubre unas 1100 páginas. 

En la página 1178 del catálogo se brinda información de los stands de empresas. A diferencia de los stands de doujin (que son pequeñísimos, cubren un área no mayor de 2 metros cuadrados), los stands de empresas se ubican en un sitio totalmente distinto: en el cuarto piso del Big Sight. La sección comienza con un mapa y una lista de stands; si bien la cantidad de stands es muchísimo menor, son más grandes y tienden a ser muy concurridos (los que tienen intenciones de entrar a comprar algo en algún stand por lo general deben hacer fila o esperar previamente desde exteriores para ingresar). Nunca me atreví a entrar a ese sector por las larguísimas filas, y por los exobritantes precios de los productos. Estudios anime, productoras, tiendas de anime famosas, revistas, etc., es lo que hay en la lista que se extiende la página 1200. Las últimas páginas (que son como 200) incluyen anexos, avisos y reportes del staff del Comiket, anuncios comerciales y miscelánea.

Reitero que el catálogo es prácticamente un arma para "no perderte" en el Comiket y ayuda mucho a quienes quieran planificar sus compras. No obstante, su excesivo precio (20 dólares) lo hace una joya de colección.


Habiendo "preparado" los detalles decidí viajar al Comiket, junto con unos compañeros del programa en que estaba asistiendo a la beca (no obstante, yo era el que andaba más emocionado con la ida). Si bien el evento comenzaba a las 10 de la mañana, hay gente esperando haciendo fila desde horas antes (por regla, está prohibido acampar) y las filas son numerosas y concurridas. Para quienes visitan por primera vez el evento, lo ideal es llegar al Big Sight después del mediodía (aunque en mi caso llegar a las 11 de la mañana sería lo mejor). 

Acceder al Comiket es muy fácil, en el catálogo y sitio web se muestran las formas de llegar ya sea en tren o bus (no se recomienda ir en carro privado), el problema está cuando se llega a las estaciones donde uno tiene que bajar. De hecho, en el viaje en tren nos avisaron que una de las dos líneas estaba congestionada y había cierto retraso, por lo que improvisadamente debimos tomar la segunda ruta, que es un poco más larga. A medida que nos acercábamos a Odaiba había más gente y se llegó a llenar el vagón, fue demasiado curioso pero a la vez incómodo. Finalmente llegamos a la estación Kokusai-tenjijo de la línea Rinkai en Odaiba y en medio de un mar de gente que iba como río fuimos en dirección al Big Sight. En el camino encontramos muchas azafatas entregando panfletos y cuanta cosa gratis a los asistentes. En mi caso logré hacerme con un folder de To Heart y una tarjeta de Madoka Magica.


Ingresar al Big Sight no fue la gran cosa; en parte porque el complejo no sólo es la estructura, sino que tiene varias plazas y sitios abiertos que son los usados por los cosplayers para exhibirse. Un detalle importante, el ingreso al Comiket es gratuito y no hay restricciones de ningún tipo, salvo aquellas que están listadas en el catálogo. Ahora bien, ¿cómo el Comiket puede sostenerse si todos entran libremente? Los ingresos del Comiket vienen principalmente de tres cosas:
  • Ventas del catálogo (ya sea impreso o digital)
  • Alquiler de los stands 
  • Registro de los cosplayers (unos 800 yenes, 8 dólares por persona)
Algo que me sorprendió en primer lugar fue irónicamente la seguridad y la presencia en todos los sectores del staff. A unos metros de la entrada, mis amigos y yo sin querer nos habíamos quedado en un punto que en ese entonces no había mucha gente, pero que a los 2 minutos llegó un miembro del staff amablemente pidiéndonos que nos moviéramos a otro punto. Por razones de seguridad hay sitios específicos para descansar, y gran parte del centro de convenciones y sus alrededores deben estar abiertos para la circulación. Desconozco cuantos miembros de staff habrán, pero supongo que serían miles asumiendo que algunos iban en pares cada 5-10 metros en la parte de adentro y otros más afuera. Según el mapa existe un "cuartel general" y varios "cuarteles de sección".

El Tokyo Big Sight es un sitio inmenso que abarca unas 24 hectáreas, de las cuales 14 corresponden a la misma estructura en sí. En el día que asistí habían alrededor de 170 mil a 180 mil personas, una cantidad considerablemente enorme, casi como estar en una ciudad donde sólo había gente aficionada al anime y manga. Dado que era mi primera vez en el evento, no quise arriesgarme a "pelear" fila hacia la sección empresarial, así que mi primer objetivo fue ir a la sección de cosplays.

Para los cosplayers tienen reglas muy claras:
  • No llegar al evento con el cosplay puesto. Dado que la forma más común de llegar al evento es ía bus o tren, no sólo es ridículo, sino arriesgado. 
  • Una vez en el evento el cosplayer debe registrarse y pagar los 800 yenes. Luego se le pide ir a los vestuarios a cambiarse. Esos vestuarios no son baños regulares y se encuentran separados el de mujeres en el primer piso y el de hombres en el sexto piso. Además hay un sector que sirve como paquetera, en la que los cosplayers entregan los maletines al encargado del staff.
  • El área en el que los cosplayers pueden movilizarse en el Comiket está limitado. En el catálogo se muestra un mapa con la ruta y las zonas donde los cosplayers pueden desplazarse, siendo los más populares el jardín del primer piso y la explanada ubicada también en el primer piso en la parte posterior del centro. 
  • Los cosplayers no pueden vestir inapropiadamente y por lo general los cosplays con poca ropa son los más problemáticos. 
  • Para los camarógrafos también hay reglas, se aconseja no usar trípodes u objetos que bloqueen a otros fotógrafos o al público en general. También se aconseja pedir permiso a los cosplayers antes de tomar una foto.
  • Igualmente, en las zonas de cosplayers habían miembros de staff identificados en todas partes vigilando que todo estuviera en orden. Si ocurría alguna aglomeración que causara congestión en la circulación de personas, el staff llegaba para pedir que se movieran. De igual manera los cosplayers también circulaban e iban a otras zonas con el fin de facilitar el movimiento de los nuevos cosplayers que llegaban.

Decidí movilizarme a la explanada de la parte trasera y para mi sorpresa había demasiada gente. ¿Ven el grupo de gente aglutinado en fila a mano derecha al fondo? Son personas que esperan entrar a la zona empresarial a comprar algún producto limitado. Llegado a la explanada, fue hora de poner a prueba mis habilidades de kameko aficionado con mi cámara semiprofesional. Me sentí empequeñecido al ver a kamekos con cámaras profesionales con lentes larguísimas y aditamentos que deben valer miles de dólares siendo usados para captar a cada cosplayer. También me sentí empequeñecido al ver quizás muchísimos cosplayers juntos en un mismo punto, perdí la cuenta de cuántos vi pero creo que vi más de 500 en un lapso de dos horas que estuve en esa zona. Me sentía chico, tratando de tapar el sol con la mano, pero me animé a pasar una experiencia única y a captar las siguientes imágenes:

Eran las 11:30 de la mañana y estaba comenzando a aglutinarse...

Esta linda Asuna fue mi primera foto de cosplayer japonés. 
Para tomarle la foto me tomó hacer una fila de 20 personas, todos pidiéndole permiso para la foto.
Los cosplayers más populares por lo general se miden por la cantidad de kamekos que le rodean.

Karen Araragi
Con esta chica no me tomó tiempo tomarle fotos, recién se había puesto ahí.

Con esta Miku tuve que literalmente hacerme un hueco entre una muralla de kamekos que había.
A cada cosplayer me tomó sacar al menos una docena de tomas para elegir las mejores.
Por cierto, los cosplays de Miku abundaban por montones en diferentes versiones.


Sailor Uranus y Neptune

Esto es un combate entre los N.E.E.T. (izquierda) y los W.O.R.K. (derecha)
Los NEET suponen ser una especie de patrulla en defensa de los hikkikomori, mientras que los WORK defienden a los trabajadores. En resumen, una batalla entre haraganes y trabajadores, son famosos por aparecer en los Comiket más recientes.

Repetir cosplay no es pecado en Japón, por lo que en el Comiket podías ver hasta 6 Homuras haciendo grupal en la foto.
A propósito, en esa esquina se reunían muchos cosplayers de Madoka Magica, desconozco si estaba planeado, pero se me hizo muy conveniente porque pasaba algunas ocasiones y variaban de cosplayers.

A mi me sorprendió esta cosplayer, porque hizo la versión Wa-loli de Kitty

Houkago Tea Time x 2 (excepto Ritsu que seguía siendo una)

Grupal de Magi. 
Habían muchos cosplays de este anime, y este grupal sí que resaltó un montón.

Mayoi Hachikuji
Esta niña ha estado desde varios Comikets atrás haciendo la misma personaje, porque se parece muchísimo e inclusive llamó la atención en páginas de cosplay. Fue una suerte haberme topado con ella.

Grupal de Lucky Star
¿Ven la gente que está detrás de la cerca? Son las personas que hacen fila para los stands de empresas.

De vuelta al rincón de cosplayers de Madoka, ahora con un grupal de grupales.

Realmente tomé muchas fotos a muchos cosplayers, y entre ese tiempo se hizo la una de la tarde y necesitaba comer. Lo interesante del Comiket es que había diversos lugares para comer, incluyendo restaurantes y cafeterías ubicadas entre las zonas este y oeste. Adicionalmente había una zona intermedia que era usado de "punto de encuentro".  En el Comiket es fácil perderse y si uno va en grupo, es fácil despegarse. De hecho durante mi sesión de fotos con los cosplayers, me separé intencionalmente del grupo de mis amigos y no los volví a ver jamás. De todos modos, ya había avisado que si me separaba no se preocuparan por mí.


Luego de haber almorzado (me llevé un emparedado y un refresco previamente) proseguí rumbo al evento principal: los doujin. Antes que nada debo excusar porque no pude tomar fotos en esa zona (está prohibido), pero explicaré brevemente qué ocurrió en la zona de mercados.

Primero me dirigí al sector oeste (que es el más pequeño) y logré localizar la zona de doujins de K-on! y de otras series de tipo moé. Habiendo gastado casi 50 dólares en doujins me dispuse a buscar otras series. En el Comiket hay doujins de toda clase y no necesariamente de anime; hay doujins de personajes famosos, de grupos musicales, hasta de personajes históricos, novelas, idols, etc.

No tuve problemas en movilizarme por el sector, el problema está en que ya siendo la tarde, muchos productos estaban agotados o por agotarse; aparte que mi curiosidad me hizo terminar recorriendo las 40 hileras de todo el sector. Ahora bien, los stands como dije son pequeños, no se diferencian mucho de los stands de eventos de acá en América Latina: una mesa larga, sillas para los vendedores y en algunos casos incluyen mamparas, pero la decoración y los detalles corre a cargo de los vendedores.

Fue bastante curioso ver a los vendedores cuando les preguntaba en japonés sobre los productos, en muchos casos se cohibían y no me decían nada. Pero cuando vieron que podía entender japonés, los vendedores comenzaron a ganar confianza y me ofrecían comprar sus doujin. 

Ahora bien, para quienes vayan al Comiket sigan mi consejo: revisen y hojeen si el doujin es seguro. Mi emoción por comprar se pasó un poco y al final terminé comprando un doujin hentai, ¡el problema está en que el aviso de mayores de 18 estaba en la contraportada! A pesar de tener una linda portada, ver a Azu-nyan siendo violada por un hombre en la historia, me hace llorar...


Habiendo recorrido la zona oeste, me dirijo a la zona este, que es la más grande ya que se subdivide en 6 subzonas. Siendo ya las 2 de la tarde, me quedaba poco tiempo así que iba por lo que quedaba. A mi llegada la mitad de los stands estaban sin material, sobre todo aquellos que vendían yaoi. Di con los stands de Madoka pero para mi sorpresa muchos se habian cerrado, apenas pude hacerme con dos doujins y no me quedó que seguir buscando otras series. 

Es ahí donde me doy cuenta que para asistir al Comiket hay que actuar estratégicamente dependiendo del objetivo: si vas por los cosplays, te quedarás concentrado en las zonas de cosplay; si vas a comprar doujins, en las zonas de doujin; o si vas a los stands empresariales, a hacer las filas y aguantar el tiempo necesario para obtenerlo. No obstante, siendo una misión de reconocimiento quise abarcar todo lo que pudiera en un sólo día.


Son las 2:30 de la tarde y habiendo gastado 10 mil yenes en doujins y otras cosas incluyendo un gigantesco calendario doujin  de K-on!, me dispuse a revisar por fuera del centro en búsqueda del segundo spot de los cosplayers: el parque. Tal como mencioné más arriba, habían dos lugares de encuentro donde se estaban reuniendo centenares de cosplayers. No obstante, poco más adelante de la entrada me encuentro con un tercer spot que no habia caido en cuenta... En realidad existe en el mapa, pero es una zona más chica comparada con las otras y ubicada en el segundo piso.


Habiendo caído accidentalmente en otro spot cosplayer me puse manos a la obra y a descargar la última hora en el Comiket.

Asuka con el Evangelion 02

Madokami y Homura

Dos Homuras contra Kyuubey


En un sólo parpadeo se hicieron más de las tres de la tarde y el público comenzaba a retirarse del evento, pareció mentira pero así como comenzó también acabó. El área de doujins termina sus actividades a las 4 de la tarde, al igual que los cosplays van terminando a esa hora. Sólo la parte empresarial sigue activa hasta las 5 de la tarde, pero como ya era muy tarde, no quise dar la vuelta, y pues tomé un último descanso antes de retirarme a mi dormitorio.

El viaje de regreso fue particularmente congestionado en la estación de tren (la misma que desembarqué), y estaban trayendo trenes muy seguidos por el volumen de gente, era tan indescriptible que debido a la cantidad de gente no pude tomar fotos. Ya unas estaciones más abajo donde tenía que hacer trasbordo, pude finalmente tener un viaje más cómodo.

Aquí está los doujins que compré, junto con el catálogo y el calendario doujin a mano izquierda

Conclusiones

Apenas fue un viaje de reconocimiento ya que no estaba seguro de la magnitud del evento. Siempre he asistido a eventos donde lo máximo son 2 mil o 3 mil asistentes. Tener que ir a un lugar donde habian hasta 170 mil personas, es una comparación abismal que no puede ser medida con mis experiencias previas. Aún así tengo que resaltar algunos puntos que observé.

A pesar de la gran cantidad de gente, hubo un orden indescriptible. Tiene que ver muchísimo con la cultura del japonés, que suele tener un grado de autocontrol cuando está en la calle; habian filas larguisimas, multitud de personas agolpándose en las zonas populares, pero aún así se mantenía un férreo control gracias al staff que estaba coordinando de manera casi sincronizada todo lo que rodeaba.

Y como nota extra, había aparentemente mayores medidas de seguridad ya que estaba latente la "amenaza" del saboteador de la serie Kuroko no Basket, quien amenazó con represalias si hacían actividades de esa serie. Inclusive se canceló la venta de doujin de esa serie y los círculos que tenian planeado presentarse no pudieron. Aún así, la seguridad no fue tan invasiva (en ningún momento fui detenido ni me pidieron revisión de la mochila), pero estaba presente. Hablando de mi mochila, me sentía muy seguro y no me tuve que preocuparme si habían carteristas o ladrones de doujins.

Otro punto a favor era la gran cantidad de información que había a lo largo del evento. Era imposible perderse porque todo estaba señalizado, desde las salidas de emergencia, las rutas de cosplayers, las ubicaciones de cada fila, etc. De igual manera el staff puede ayudar en cualquier cosa, eso sí el factor idioma es clave. A pesar que había un stand de staff dedicado a atender a asistentes no japoneses, los que no dominan el japonés podrían sentirse abrumados con tanta información. Aún así, y pongo de testimonio, estuve apenas con mis amigos en la primera hora del evento y el resto del tiempo estuve en solitario y me regresé solo, y no me pasó absolutamente nada. Apenas pregunté una vez, toda la información la recibí gracias a los anuncios y al catálogo. El catálogo es clave: si bien resulta pesado, ayuda muchísimo (aún con la desventaja de que el 99,99% del contenido esté en japonés, el resumen en inglés ayuda a no perderte). 

No había problemas de salubridad ni basura tirada por doquier ni cosas como baños sucios. El asunto radica en que cada subsector habían baños y tinacos de basura, y justo a lado del tinaco había alguien del staff coordinando la basura, ya que por costumbre en Japón la basura se separa en tres tipos. Teniendo muchos baños era imposible ver filas kilométricas, a pesar de tener miles de miles asistiendo.

Es muy difícil buscar algún punto negativo al Comiket siendo la primera vez que asisto, más bien me sentía empequeñecido con la asombrosa organización y veo en el Comiket como la culminación de lo que debería ser un evento: gratuito, popular, organizado y completo.

Ahora bien, las personas me han pedido comparar el Comiket con otros eventos que he visto acá en América Latina. Las comparaciones están fuera de la escala para comenzar, Japón es la cuna del manga y anime, todo lo que se muestra en el Comiket es la presentación plena de la cultura pop japonesa en su forma más pura. Suena exagerado, pero más arriba del Comiket no existe nada, y para prueba están los miles de círculos participando, los centenares de stands empresariales que se esfuerzan por presentar lo mejor.

El Comiket es un evento de consumo. El otaku real gastaría sus ahorros anuales por comprar productos del Comiket, de hecho hay personas que compran tantas cosas que deben enviar por encomienda, que a propósito en el mismo Comiket habían stands de encomiendas para facilitar el transporte de los productos. Desconozco cuánto gasté en el Comiket, pero entre todo lo que compré junto con el catálogo, debería rondar en los 100 dólares. Y aún así eso es poco...

La cultura cosplay en Japón es la cumbre, desconozco cuántos cosplayers habían, pero representaban buen porcentaje de la asistencia, y podría contar por cientos. Siendo una cantidad grande, era común ver personajes repetidos: personajes de Madoka Magica, K-On!, Magi, Vocaloid, etc., eran los más populares. Pero en el caso de los cosplays repetidos, no parecía haber peleas, de hecho es común verlos juntos conversando o tomándose fotos. El cosplayer tiene un aura de respeto, los kamekos deben respetuosamente tratar al cosplayer cundo toman las fotos, y no tomar todo el tiempo obstruyendo a los otros. En algunos casos, los cosplayers más populares tenían sus tarjetas de presentación y tienen sus asistentes cerca ayudando a buscar el área más ideal para presentarse. No existen concursos, no existe una "tarima principal", ni algo que destaque. Es como estar en un panal, donde todos actuan de manera comunitaria pero cuidando su espacio.

Para los círculos doujin, este es la oportunidad de presentar sus mejores trabajos y en algunos casos son llamados por cazadores de talentos con el fin de trabajar formalmente en empresas de manga reconocidos. No sólo es un negocio, es una forma de escalar tanto artisticamente como profesionalmente. Mientras más popular sea su trabajo, más rápido se venden sus doujin, y así sucesivamente. Quien no es capaz de vender sus doujin, significa en algunos casos el fin de su carrera.

El otaku japonés sí es de temer, porque a pesar de las filas, la multitud de gente y la larga espera, es capaz de aguantar todo para buscar su producto preferido, no importa el precio, con tal de obtener un ítem exclusivo del evento. Creo que más allá de apariencias, el otaku japonés es muy capitalista y va por lo mejor.

Ir al Comiket me hizo revalorar muchas cosas sobre los eventos de anime y manga, más bien ahora todo lo que veo lo comparo con el Comiket como punto de referencia. A veces me pongo a pensar, si algún día será posible ir en esa dirección. Sin embargo, la realidad es que tratamos de imitar en apariencia lo que se hace en eventos de países cercanos, o en el mejor de los casos a eventos de Estados Unidos o Europa. No digo tampoco que ese camino sea el correcto, sin embargo, siendo Japón el país referencia, deberíamos adoptar lo mejor de ellos para hacerlo costumbre acá.

Tomaría varias cosas como el modelo de la conducta del cosplay japonés, abolir los concursos y dejar que los cosplayers se exhiban y se ganen su popularidad por cuenta propia. El detalle de la organización es clave, y se debe tener un staff robusto con miembros en todos lados y que trabajen seriamente. Nunca llegue a ver incidente alguno, y me sentía seguro caminando por el Big Sight.

Implementar semejante modelo requerirá de mucho trabajo, pero si para los japoneses les tomó 35 años llegar a convertirse en el evento de referencia global, pues con paciencia y esfuerzo se puede lograr. Quisiera volver a ir al Comiket en el futuro, y ya planeando ir los tres días del evento, ya con la mente más abierta tengo planeado hacer las filas la próxima vez. También tengo pensado hacer un reportaje con más seriedad del evento.

Y para terminar pongo este video que por ocio me hice al final del evento... sí, después de cuatro años verán mi cara en este blog. Es mi prueba de que estuve en el Comiket. Si tienen dudas o algo no les quedó claro, espero sus comentarios...


2 comentarios:

Isis Mendoza dijo...

Esa si que fue una gran experiencia la que viviste, lamento lo de Azu-nyan jejeje
Por cierto, me encantaron las fotos de los cosplayers!!
Excelente post!!! ;)

Curiosidades dijo...

Tremendo aporte! gracias!

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